Karen Concepcion Diaz

Karen Concepcion Diaz was born in San Pedro Sula, Honduras on November 12, 1968.

The youngest girl in her family, she spent her childhood and beginning of adulthood in Honduras where her first four children were born.

Karen came to the US first in 1989. Looking for a better life, she pursued the American Dream with fierceness and determination. If there was a job, Karen would be there to do it, and do it well. Among friends and family she was known as a guerrera, a warrior.

Karen was passionate about people. She loved children, especially babies, with whom she delighted to spend time. Karen was passionate about living. She loved good food, dancing, music, and travel. Karen had a great desire to give back. She helped many people and wished she could have lived longer to give back more. Karen was passionate about God, and she constantly recognized His mercies and provisions in her life.

To the amazement and blessing of many, Karen’s smile and kind presence did not diminish during her battle with cancer. Her hope and joy were a blessing to many in her community and others at the chemo center.

Karen was preceded in death by her father Pablo, sons Jairo and Jose Manuel, and siblings Francisco, Julio Cesar, and Oscar.

Karen is survived by her mother, Francisca, five siblings, including Argentina, Donaldo, Wilfredo, Edgardo, and Elsa Marina, numerous cousins, many nephews and nieces, her children, Dunia, Omar, Corina, Pablo and Brian, and many dear grandchildren.

She is also survived by other family members and friends, too many to name in this list, all whom will deeply miss this remarkable mother, sister, cousin, aunt, friend and caregiver.

Karen’s family wishes to express their gratitude for all the love, care, and hospitality she and her family have received from our community.

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Karen Concepcion Diaz nació en San Pedro Sula, Honduras el 12 de Noviembre, 1968.

Siendo la niña más pequeña de su familia, vivió su niñez y sus primeros años como adulta en Honduras donde también nacieron sus primeros cuatro hijos.

Karen llegó en los Estados Unidos en 1989 en búsqueda de una vida mejor. Ella persistió en alcanzar “el sueno Americano” con ferocidad y determinación. Si hubo algún trabajo para hacer, ahí estuvo Karen para hacerlo y hacerlo bien. Entre sus amigos y familiares Karen fue conocida como una guerrera.

Karen fue apasionada por la gente. Ella amaba a los niños, especialmente a los bebes, con quienes se deleitaba en pasar su tiempo. Karen fue apasionada por vivir la vida. Ella amaba la buena comida, el baile, la musica, y salir de viaje. Karen tuvo un gran deseo por compartir. Ella ayudo a mucha gente y tuvo el deseo de vivir más tiempo para compartir aun más. Karen fue apasionada por Dios, ella constantemente reconoció Sus misericordias y provisiones en su vida.

Cual fue el asombro y bendición para muchos, la sonrisa de Karen y su presencia bondadosa no se disminuyó durante su batalla con cáncer. Su gozo y esperanza fueron de bendición para muchos en su comunidad y otros más en el centro de quimioterapia.

A Karen le precedió en la muerte su padre Pablo, sus hijos Jairo y Jose Manuel, y sus hermanos Francisco, Julio Cesar, y Oscar.

Le sobreviven su madre, Francisca, cinco hermanos incluyendo a Argentina, Donaldo, Wilfredo, Edgardo, y Elsa Marina, muchos primos, muchas sobrinos y sobrinas. Le sobreviven también sus hijos Dunia, Omar, Corina, Pablo, Brian, y sus muchos queridos nietos.

Le sobreviven también muchos familiares y amigos más, demasiados para poder nombrar en una sola lista, quienes extrañarán profundamente a esta madre, hermana, prima, tía, amiga, y dadora de cuidados extraordinaria.

La familia de Karen desea expresar su gratitud por todo el amor, hospitalidad y cuidado que ella y su familia han recibido de parte de nuestra comunidad.

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